Mi experiencia en el intercambio juvenil organizado bajo el programa Erasmus plus “THE ENTREPRENEUR”

MI EXPERIENCIA EN EL INTERCAMBIO JUVENIL ERASMUS PLUS “THE ENTREPRENEUR”

Sergio Ferrer Jiménez

Un día cualquiera de Junio me desperté y vi que me había escrito un amigo, que había sido el líder del grupo español en mi último intercambio. El mensaje decía: “mira tío, he encontrado uno que cumple las características que buscas” y a continuación incluía un enlace a una publicación de un grupo de Facebook donde hablaban de un intercambio de jóvenes, popularmente conocido como “Youth Exchange”. El proyecto incluía las 3 características que quería: El tema era de emprendimiento, era fuera de España (conocería desde dentro una cultura nueva) y participaban franceses (así además de inglés practicaría mi francés). No lo pensé mucho y apliqué. Unos días más tarde ya era uno de los  2 líderes del equipo español y tenía mis vuelos comprados. El proyecto iba a tener lugar entre los días 3 y 12 de agosto de 2019 en Horezu (Rumanía). La asociación organizadora era APDD Pro Dezvoltare DACIA e íbamos a  participar 60 jóvenes de Rumanía, Bulgaria, Italia, Francia y España. Nuestra asociación era All2Help .

Mi tarea como líder de grupo

Este proyecto iba a ser mi tercer intercambio juvenil, pero el primero como líder. A mí me gusta mucho hablar con la gente y conocer sus inquietudes, además el tema me gustaba mucho y tenía formación en emprendimiento incluso un premio nacional. Lejos de parecerme un problema, la condición de líder me ilusionó y lo cogí como un reto nuevo en mi vida.

Mis tareas principales en el día a día era estar ahí cuando algún participante tenía dudas o era más tímido. “No te preocupes, que esto del inglés es no tener vergüenza”, fue una de mis frases más usadas. También intentaba que nadie se quedara excluido y les ayudaba a insertarse en los grupos cuando veía a alguien más solitario. Además, yo me considero una persona tímida para hablar en público, pero si tenía que dar ejemplo contaba hasta 3 y me ofrecía voluntario.

Una de las partes más interesantes de ser líder son las reuniones diarias entre los diferentes líderes y la asociación. Me gustaba mucho porque es ahí donde se podían hacer cambios, donde estaba el poder de decisión. La verdad es que la comunicación fue muy fluida y todas las propuestas que nos transmitían los participantes eran escuchadas y valoradas por la organización. Un ejemplo fue que propusimos poder utilizar la pista de fútbol para poder hacer deporte mientras nos íbamos conociendo mejor entre nosotros. Al final estuvimos jugando en 3 ocasiones con equipos mixtos tanto en género cómo en nacionalidad, con una gran participación.

Por último, una de las partes más tediosas de ser líder es el papeleo. Tener que estar detrás de la gente como un pesado para que te den documentación no es plato de buen gusto. La clave está en guardar todos los billetes de avión y demás medios de transporte para conseguir el posterior reembolso por parte de la organización de acogida. En términos generales, la colaboración con los participantes españoles fue muy buena. No sólo en el papeleo sino en las actividades y la integración sociocultural. 

Diversidad cultural en el intercambio

Este es uno de los aspectos que más me gustan de los intercambios. La diversidad cultural. En mi caso, con la unión europea me pasa igual que con España. Soy un gran defensor de la unidad y los valores que nos unen a todos pero al mismo tiempo me siento muy orgulloso de la amplia diversidad cultural que ofrece.

Fue curioso que la totalidad del grupo francés estaba compuesta de musulmanes. Compartí con ellos conversaciones muy interesantes sobre la comida “Halal”, las mezquitas que hay en Francia o las diferencias en la fiesta “Eid al-Adha” entre España y Francia. Además tuve la suerte de poder practicar con ellos mucho francés ya que cuando tenía problemas de comprensión me lo explicaban con otras palabras.

Con los italianos reforcé mis ideas de que les encanta la pizza, el fútbol, la música y comunicarse con gestos. Además más de un italiano me enseñó fotos de sus pueblos y disfruté de la belleza geográfica que posee Italia.

Los búlgaros eran los únicos cuyo idioma no era latino. Que te enseñen una conversación con un amigo y sólo veas palabras del alfabeto cirílico te hace reflexionar sobre las diversas lenguas y alfabetos que hay en el mundo. Me siento orgulloso de haber aprendido un baile típico de Bulgaria gracias, como no podría ser de otra manera, a las participantes búlgaras que me enseñaron.

Y por último los rumanos, los anfitriones. Aquí mi inserción cultural fue doble porque también pasé 2 días en Bucarest antes del intercambio. Es muy interesante ver como el idioma rumano se puede entender si lo lees pero no comprender ni papa cuando lo oyes. Aun así, algunas cosas como “multumesc”, “buna” o “tu si eu” me las he traído conmigo a España. Tuvimos la suerte de que trajeron a un grupo de danza popular rumana y la actuación fue espectacular. Durante dicha actuación los rumanos me explicaron que toda la música folclórica de allí trataba sobre el cortejo, lo cual me llamó mucho la atención.

El tema del intercambio juvenil: “The Entrepreneur”

 Este fue uno de los requisitos que me hicieron querer escoger este intercambio. Hace un año me cogieron para participar en un curso de emprendimiento en la universidad, y me enamoré. Crear riqueza desde una idea y ver cómo estás cambiando el mundo debe ser una sensación muy agradable. Posteriormente, llegué a tener una experiencia de emprendimiento haciendo incluso un evento en un bar. Al final el proyecto no continuó por mucho tiempo pero la experiencia fue brutal.

En este aspecto, el intercambio no me ha aportado nuevos conocimientos técnicos ya que el perfil era algo bajo. Pero lo entiendo, porque así ha sido más fácil captar la atención de aquellos que parten de cero para que vean que emprender es algo al alcance de todos y muy ilusionante. Y es sin duda, una de las formas más eficaces de cambiar el mundo. Lo que sí que me ha aportado este proyecto desde el punto de vista profesional es la utilización del inglés para emprender. Todas las reuniones de equipo eran en inglés e incluso hicimos un pitch delante de muchas personas para defender nuestra idea. Además, por mi condición de entendido en el tema, pude resolver dudas y dar apoyo a muchos que lo solicitaban (qué es el MVP, porqué va primero la necesidad que la idea, diversos modelos de negocio…). En general considero que profesionalmente me ha venido muy bien el proyecto por la experiencia, el inglés y el trabajo en un grupo internacional.

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Si te gustaría participara en un intercambio juvenil «youth exchange» financiado por el programa Erasmus plus y tener una experiencia como la de Sergio ponte en contacto con nosotros info@all2help.org.

Más información   https://www.all2help.org/intercambios-juveniles-erasmusplus/  o http://erasmusplus.injuve.es/

 

2019-09-03T12:07:35+00:00 03/09/2019|Testimonios|0 Comentarios

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