Testimonio de voluntariado Europeo de Belen con Aisling

Ser parte del proyecto Aisling es un privilegio que he tenido el placer de formar. Es complicado expresar con palabras lo que me ha dado: gestos, experiencias, lucha, ojos, afecto, frustración, aprendizaje, empoderamiento. Aisling es, para todos los que pertenecemos a este proyecto, presente y futuro. No puedes enfocarte en el pasado, eso ahora no se preocupa, solo debes enfocarte en la lucha del presente y en el futuro cercano que se puede lograr. Este es uno de los aprendizajes más valiosos que he internalizado.

Sin embargo, hay más cosas que he aprendido de esta gran familia de Dublín:

Por un lado, he aprendido que no es necesario tener un control absoluto de la situación. Para que las cosas funcionen, y menos aún cuando hay niños involucrados. En España, me sentía muy frustrado cuando trabajaba con niños porque pensaba que solo en un ambiente tranquilo los niños aprenden. Esto es falso, porque en Aisling hay niños con mucha energía y necesitan estar en constante movimiento, y puedes enseñarles cosas muy útiles como cocinar o hacer manualidades.

Por otro lado, he aprendido que trabajar en un idioma diferente puede ser muy complicado y frustrante. Hay momentos en que no puede expresarse bien y sentirse tonto, o incluso ver a otras personas que prefieren no hablar con usted para evitar complicaciones. Sin embargo, cuando te das cuenta de que has mejorado tus habilidades para hablar, sientes orgullo y felicidad.

Finalmente, he aprendido que los proyectos no serían nada sin la participación y el afecto de los trabajadores. Los trabajadores de Aisling son una figura de referencia y apoyo para los niños. Gracias a ellos aprendí que debes evitar tomar problemas en el campo personal, que las actividades pueden salir mal y que no pasa nada, que la mejor arma es una sonrisa. También aprendí que los niños son las personas más fuertes del mundo y que te sorprenden constantemente. Conectarse con ellos requiere mucho esfuerzo, pero vale la pena compartir momentos graciosos o hermosos con ellos.

Desde el punto de vista profesional, como profesora, siento que he aprendido a manejar situaciones complicadas. A veces, los niños tienen conflictos y, aunque ha sido difícil hacerlo en inglés, creo que he avanzado mucho en la resolución de conflictos. Además, he puesto en práctica mis conocimientos de educación intercultural al ponerlos en contacto con estudiantes internacionales de diferentes países (Alemania, Brasil y Rumania) y les he enseñado español y cultura española en el taller de flamenco. Este último taller fue el más especial para mí porque todo el proyecto se involucró: niños, líderes, voluntarios y trabajadores bailando juntos.

Fue difícil finalizar el proyecto. Después de todas las experiencias y actividades juntas, creé una buena conexión con el proyecto. Por todo esto y mucho más, siempre estaré agradecida.

Gracias al programa EVS y al programa Erasmus plus Belen ha podido participar en este proyecto.

Si te gustaría saber más sobre el Cuerpo Europeo de la Solidaridad previamente Servicio de voluntariado Europeo (EVS, SVE) escribe a info@all2help.org o https://www.all2help.org/evs-servicio-de-voluntariado-europeo-erasmusplus/

2019-07-22T16:06:36+00:00 22/07/2019|Testimonios|0 Comentarios

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